viernes, junio 01, 2007

Iberoamérica en cata. Por tí Graciano 2004

Por fin ha llegado la fecha mas esperada. El día del blog #1.
¡Va por ti! ¡Va por vosotros!
La botella que he seleccionado para la ocasión se elabora, exclusivamente, con Graciano. Variedad no muy extendida en nuestros días y poco a poco mejor entendida. Todavía hay quien piensa que el vino que nace de ella, además de tener sus aromas característicos y peculiares, se oxida con facilidad. Ejemplos, varios, hay de que eso ya no es cierto.
Procede de la D.O.C. Rioja, de las Bodegas Martínez Laorden situadas en el pueblo riojano de Cenicero, España. Esta bodega tiene el honor de ser la primera bioclimática en construirse en la Comunidad Europea.
Es un vino de los que se conocen como genéricos, es decir pasa un tiempo en barrica, aproximadamente 12 meses en roble francés, pero no se le puede considerar Crianza, por lo que en la parte posterior de la botella viene con contraetiqueta de Cosecha 2004.
Un 14% de volumen de alcohol aparece junto a los 75cl. de capacidad.
Esta embotellado en la propiedad.
El viñedo, de mas de veinte años, se sitúa sobre suelos arcillo ferrosos.
La temperatura de cata oscila entre los 15 y los 17 grados centígrados.
El precio de la botella, en una tienda especializada, es de 10€.
Por tí 2004 Graciano.
Antes de escribir mis notas de cata quiero comentar algo importante. Este vino sin una oxigenación adecuada no tiene nada que ver. De lo experimentado después del descorche, a las sensaciones producidas después de dos horas, media un abismo. Parece como si el oxigeno hubiera sido el elemento cohesionador de su estructura y potenciador de los aromas.
¡Como cambia, mamma mía! De un vino liviano y descarnado surge uno goloso, sabroso y equilibrado. Elegante.
A la vista nos muestra un color cereza oscuro, no muy intenso, con ribete granate y reflejos casi violetas. Capa media. Lagrima densa que no tinta la copa. Limpio y brillante.
Nariz muy aromática. A la frescura inicial le siguen unos aromas a fruta madura, frutos rojos y negros. Endrinas o pacharanes. La madera aparece sin molestar, tostados, madera fina, de cedro. Apuntes balsámicos, betún, sobre un fondo mineral. Recuerdos a incienso, especias, colonia fresca y notas saladas como a hierro oxidado. Muy franco y sugestivo. Calido y, a la vez, fresco.
En boca me termina por seducir. Ataque dulce. Paso amable, sedoso, llenando de sabor y frescura todos los espacios. Es amplio, sápido, sabroso y largo. Presenta cuerpo medio, una acidez deliciosa, algo elevada, típica de la zona, y unos taninos pulidos. El postgusto es afrutado, balsámico y mineral. Armonía en el conjunto. Alcohol y acidez en perfecto equilibrio. Varietal y persistente.
La Guarda de Navarra recomienda este graciano y aprovecha este espacio para impulsar su plantación y consumo. Me sirvo del texto que se puede leer en la botella:”…El esfuerzo de cultivarla y elaborarla merece la pena, ¡Va por ti!”
¡Va por vosotros!

4 comentarios:

J. Gómez Pallarès dijo...

Gracias, querido amigo, por el estupendo vino y la propuesta de graciano, una variedad que, sin duda, irá a más como monovarietal!
Un abrazo,
Joan

SobreVino dijo...

Guarda,

Original nombre y bonito guiño tu elección.

Un saludo

La Guarda de Navarra dijo...

Ha sido un placer colaborar con vosotros y lo seguiré haciendo.
Ahora sobrevino te toca a ti organizar, veamos que tienes pensado.
Saludos.

Gilberto Pagua dijo...

Hola La Guarda,
Gracias por la visita y tu comentario en mi blog.
Como veras en los comentarios de Joan en su blog las entradas le han llegado por los comentarios y por e-mail. Yo he usado la segunda alternativa y recibí su confirmación.
Solo queda estar pendiente del listado resumen para ver todas las entradas y adivinar quien será el próximo encargado de convocar.
Aproveché tu comentario para darme una pasadita por tu blog y como decimos por aquí soy "un niño de pecho" al compararme contigo, ya tienes mas de año y medio escribiendo del tema.
Mucha suerte y éxitos.