martes, octubre 14, 2008

IEC#12. Fuente Elvira 2004



Cuando Joan, De Vinis, propuso hace unas fechas la convocatoria número doce de Iberoamérica en Cata, enseguida supe el vino elegido para la causa: Vino de Rioja Otoñal cosecha 1982, año de Naranjito, de Bodegas Olarra. Pero no lo he encontrado, ni me lo he planteado.
“Proponed un vino que os sugiera, que os recuerde "otoño" y explicadnos por qué. ¿Nos encontramos aquí tras la próxima luna llena, entre el 14 y el 15 de octubre?”
Que vino mejor que un Otoñal para acertar con la decisión. ¡Lastima!
Un segundo de reflexión y ¡eureka!
Otoño, estación para la meditación, estación de transito entre el calido verano y el frío invierno, donde los días nos brindan una luz especial y los paisajes muestran una belleza y un colorido que a casi nadie dejan indiferente.
Debido a su excepcional color dorado, limpio y brillante.
Atendiendo a su complejidad aromática donde la fruta blanca (albaricoque y lichis), la mantequilla y los frutos secos conviven con una, todavía, extraordinaria frescura. De carácter especiado, con recuerdos a hierbas aromáticas, a monte bajo. Notas amieladas junto a cáscara de cítricos o naranja glaseada.
Y por disfrutar de una boca amplia, carnosa, con buenísima acidez, larga y sabrosa.
Me decido por un Fuente Elvira 2004, blanco de Rueda fermentado en barrica elaborado por Pedro Escudero con Verdejo en La Seca (Valladolid).
Por las razones organolépticas anteriores y por todo lo que sugiere este vino, pienso que esta añada consumida en la actualidad transmite el otoño con gran franqueza.
Proporciona momentos de paz espiritual. El nervio óptico es testigo de las preciosas notas cromáticas evolutivas. Se encuentra en una fase transitoria de su vida. Y, por último, se permite armonizar con unos hongos a la plancha y unas castañas asadas.
¡Que pena que sea la última botella que guardaba!

3 comentarios:

J. Gómez Pallarès dijo...

¡Qué bonita idea, La Guarda! Se me ocurre que a mí jamás me habría pasado por la cabeza asociar mis otoños con un blanco de este tipo (del que hay ilustres ejemplares en Rueda), pero bien pasados unos años y con el vino atemperado en sus ardores madereros, estoy seguro de que tu elección es una gran idea.
Tomo buena nota.
Saludos y gracias por participar!
Joan

La Guarda de Navarra dijo...

Gracias a ti Joan. Es un placer el seguir vinculado a vosotros mediante este tipo de iniciativas.

susi dijo...

El pasado dia 22 de diciembre comí con este vino, es algo especial, me gustaria si alguien conoce algún sitio donde lo vendan en Madrid