miércoles, enero 31, 2007

Valpiculata 2001



Como Zamora, de donde procede este vino, de Venialbo para ser exactos, no se hizo en una hora tampoco la denominación de origen Toro se ha hecho en nueve semanas y media. Dicen que desde antes de los romanos ya se tiene conocimiento de la existencia de vino en esta comarca española, pero es en las últimas décadas cuando la evolución ha hecho que podamos encontrar vinos como el que nos ocupa.
Está elaborado con la variedad autóctona tinta de Toro por la Bodega Valpiculata, nombre por cierto que no consigo asentar en mi memoria.
En la etiqueta se indica la producción de 10.000 botellas y una crianza de 18 meses de barrica.
Se trata de un Valpiculata 2001.
Es un vino de vista atractiva, picota oscuro casi negro con borde granate evolucionando a teja. Casi cubierto, intensidad alta.
La nariz es de potencia media. Complejo y aromático, donde destacan la fruta madura y todos los matices que aporta la madera, vainillas, madera de cedro y tabaco.
En boca es muy agradable, sabroso, goloso y con cuerpo medio. La acidez es alta pero equilibrada, los taninos están pulidos y la fruta sigue apareciendo aunque es la madera la que predomina tras la evolución del vino en la copa. Tiene largura y un paso muy fácil.
La Guarda de Navarra recomienda el uso de este vino en pacientes reacios a probar el vino de Toro y a quienes quieran conocer por qué estos vinos están de moda.

viernes, enero 26, 2007

Infinitus Syrah 2004



Es un Vino de la Tierra de Castilla, elaborado por la Bodega Cosecheros y Criadores que se engloba dentro del Grupo Familia Martínez Bujanda.
Un monovarietal de Syrah que se encuentra dentro de la gama de productos vanguardistas que elaboran con variedades nacionales, tempranillo y viura, e internacionales, chardonnay, cabernet sauvignon y merlot.
Digamos que tiene una media crianza en barrica que suele durar no más de seis meses.
Fue premiado con la medalla de oro en los Premios del Salón del Vino 2005, en su categoría.
Viste con una etiqueta que no pasa desapercibida en ninguna estantería, curiosa y colorida, lo mismo que el amarillo sintético de su corcho.
Infinitus Syrah 2004.
A la vista es un color cereza casi picota con ribetes morados, capa media-alta.
Intensidad aromática en nariz, muy afrutado (frutillas rojas y negras), floral (violetas) y un puntito mineral. Demuestra frescura, algún matiz especiado y, también, algún láctico.
Boca interesante, demostrando su juventud, algo tánico, alegre de acidez, con fruta y especias colaborando en un conjunto refrescante. Cuerpo medio y largura, o persistencia, para tener en cuenta.
Un vino para recomendar por su precio, 3,25€, por ser muy fácil de beber y por ser un syrah nacido para agradar.