domingo, febrero 07, 2010

Pago de Carraovejas crianza 2007


Se que lo que voy a decir no es políticamente, enológicamente, correcto pero este es mi blog y escribo mis impresiones.
El sábado pude probar, con tranquilidad y sin presión alguna, la añada 2007 del Pago de Carraovejas crianza.
Entiendo que ese año la vendimia no fuera labor fácil y que todo el ciclo vegetativo de la vid se viera marcado por una complicación extraordinaria.
Entiendo, también, que esta bodega tenga una legión de fieles compradores que año tras años aúpen a esta bodega de la Ribera del Duero a ser líder de ventas y de satisfacciones personales.
Pero no puedo entender que el vino me recordara, en todo su amplio sentido, a un vino de costo doce veces menor.
El otro día el Pago de Carraovejas crianza 2007 con sus 25-26€ de PVP me produjo las mismas sensaciones que un vino roble navarro de coste 2€ que tengo el gusto de conocer muy bien.
Con lo que tiene esto de positivo, para el navarro, y negativo, para el castellano, claro.
A la vista presentaba un color cereza no muy intenso de capa media baja. Ribete granate con evolución.
En nariz, de intensidad aromática correcta, el papel principal se lo llevaba la vainilla. Frutilla madura en fondo y ninguna complejidad aparente que justificase la elevada inversión. Alguna nota cárnica lo diferenciaba de su “doble”.
En boca, la vainilla nos volvía a recordar su paso por madera. Ataque golosito, algo descarnado, ligero en el paso, justito en sabrosura y carente de cuerpo. Más propio de un vino de diario que de ese nivel económico.
La Guarda de Navarra recomienda hacer la comparativa entre esos dos vinos para comprobar lo aquí escrito.
Que conste que nada tengo contra esta excepcional bodega y sus vinos, que gozan de prestigio mundial y de mi aprobación personal, pero después de un desembolso tal, creo, que el consumidor, yo en este caso, merece deleitarse y emocionarse de otra manera, proporcionalmente a lo gastado.
¡Y no me preguntéis por el otro vino!

lunes, febrero 01, 2010

Casa Balaguer 2006

Cuando llamé a la bodega Bernabé Navarro, D.O. Alicante, para pedir Beryna 2007 y me dijeron que se había terminado la cosecha pensé que se trataba de alguna broma viendo como esta el mercado vitivinícola en este país. País desgobernado por un incompetente que por no saber no sabe ni inglés, y se las da de estadista. Otros presidentes, al menos de autonomías bilingües, desconociendo al inicio de su mandato la lengua madre se van del cargo chapurreando de buenas maneras. Este elemento que nos va a dejar, espero que se vaya o lo echen, como uno de los peores estados de Europa (sin mirar al resto del mundo) no tiene tiempo para nada. El y su familia son el centro del Universo, el resto de los españoles no somos ni la porquería que molesta esos ojos saltones bajo esas dos cejas circunflejas.
¡Uf! Que me desvío del tema.
No habiendo Beryna me decido dar una oportunidad al Casa Balaguer 2006. ¡Y acierto! (sin asesores ministeriales, claro).
A la vista se muestra con un color cereza intenso, casi picota, con ribete morado. Lágrima densa e intensa. Limpio y brillante.
En nariz sorprende su alta intensidad aromática y su complejidad. Franqueza y frescura. Perfecto equilibrio entre notas frutales y terciarios. Fruta roja y negra bien acompañada del resultado del año y medio en barrica de roble francés nueva. Especias, torrefactos, tostados. Monte bajo. Fondo balsámico.
La boca continúa en la misma línea. Amplia, sabrosa, golosa, carnosa. Buen ataque, paso dulce con taninos maduros y largura notable. Potencia retronasal.
La Guarda de Navarra recomienda disfrutar de este vino, de su elegancia y de su precio a una temperatura fresquita. Los 14.5% que reza la etiqueta tienen su poder si la botella vive junto a un vecino halógeno.
Vino de equilibrio, sápido y, como reconocen en la propia bodega, uno de los mejores vinos que ha salido de Villena.
La variedad Monastrell bien ensamblada con otras (tempranillo, syrah,…) nos puede deparar sorpresas tan agradables como este Casa Balaguer.
¡Bebe para olvidar y no te olvides de…!